EN MEDICINA DEPORTIVA
El organismo humano precisa unos aportes energéticos
en el curso del ejercicio físico. Básicamente tiene
necesidad de glucosa y oxígeno para el metabolismo primario
junto a reposición hídrica.
La poca calidad de oxígeno en atmósferas
contaminadas ocasiona debilitamiento muscular. La débil presión
de oxígeno en terrenos elevados sobre el nivel del mar hace
que el cansancio aparezca prematuramente.
El atleta que corre por un vial urbano atmosféricamente
comprometido tendrá un rendimiento menor que realizando el
mismo ejercicio por un bosque al aire libre.
El aporte energético clásico en
las carreras atléticas de larga distancia, glucosa y agua,
supone únicamente parte del total, faltando los gases, siendo
la adición del oxígeno enriquecido con ozono nuestra
propuesta.
Para el corredor de fondo, por ejemplo, un aporte
de oxígeno enriquecido con ozono será respirado cada
5 kilómetros con ocasión y complemento al abastecimiento
reglamentado de glucosa y agua que se facilita en estas pruebas.
Los test de laboratorio previos que hemos llevados
a cabo con el auxilio de un pulsioxímetro han demostrado
una rápida saturación mantenida en el nivel 99% cuando
al testigo se le ha hecho respirar una atmósfera enriquecida
con ozono.
[ subir ] |