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LA OZONOTERAPIA COMO ALTERNATIVA TERAPÉUTICA EN LAS ENFERMEDADES REUMÁTICAS Y EN LA FIBROMIALGIA

El ozono se utiliza asimismo en la fibromialgia, enfermedad todavía poco conocida y de gran trascendencia en la población femenina y también en diversas patologías reumáticas.El diagnóstico de la fibromialgia es difícil si no se conoce a fondo la enfermedad. Y las pacientes suelen recorrer a muchos especialistas antes de dar con el verdadero diagnóstico. Se les han practicado todo tipo de exploraciones complementarias (radiologías, análisis, scaners, resonancias magnética, etc.). Se les dice que éstas presentan una normalidad absoluta. Por lo que estas enfermas sufren su mal aisladas y siendo tomadas en su entorno como enfermas imaginarias. La consecuencia lógica de esta incomprensión es el empeoramiento del problema.

La causa de la fibromialgia sigue siendo desconocida aunque día a día aparecen nuevas hipótesis relacionadas con investigaciones dirigidas a definir su origen. Se han demostrado alteraciones de los músculos con niveles de oxigenación disminuidos, trastornos de las transmisiones nerviosas y la presencia de valores anormales de diversas sustancias que actúan en la regulación del dolor.

Aunque no está establecida, la causa no cabe duda de que es multifactorial, quedando totalmente eliminado el origen infeccioso y hereditario, aunque en algunos casos pueden manifestarse los síntomas después de una enfermedad infecciosa, un accidente, una separación matrimonial o divorcio, problemas con los hijos, etc., todos ellos, siempre, factores que actúan como desencadenantes, aunque no responsables directos de la enfermedad, y, en muchas ocasiones, tampoco existe ningún factor relacional demostrable. Sin embargo, sí se perciben fuertes indicios de su asociación a problemas psicológicos o a un trauma de un momento determinado que luego parece somatizarse.

LA FIBROMIALGIA

La fibromialgia se asocia a alteraciones del sueño, el denominado “sueño no reparador”, fatiga fácil, ansiedad o depresión, dolor de cabeza, mareos, opresión torácica y hormigueos, el diagnóstico es muy probable. En la exploración hallamos una serie de puntos dolorosos definidos desde el año 1990 por la ACR (American College of Rheumatology) los llamados “Tender Points”, datos que nos permiten el diagnóstico”.

Los criterios de la ACR son simples y concretos, paciente con historia de tres meses de dolor crónico difuso y con un mínimo de once puntos dolorosos de los dieciocho definidos por esta sociedad americana, permite el diagnóstico de FIBROMIALGIA. No hay que olvidar que esta enfermedad puede asociarse a otras enfermedades reumáticas más o menos graves, como la artritis reumatoide, artrosis, osteoporosis etc.

En cuanto a las investigaciones en marcha, se han encontrado algunas evidencias, como que los niveles de serotonina de las pacientes que sufren fibromialgia están disminuidos igual que en la depresión. Asimismo, se ha visto que la placa motora (que es donde se conecta el nervio con el músculo para darle órdenes) presenta una alteración de su oxigenación. De ahí, la utilidad de la ozonoterapia. Y se ha visto también que se da un aumento significativo de la P proteína que tenemos en el líquido cefalorraquídeo. (Se trata de una proteína que no tiene ninguna función hormonal, pero no sabemos exactamente cuál es su función). Y aparecen asimismo disminuidos algunos aminoácidos como el triptófano, lo cual es lógico porque éste, concretamente, es el antecedente directo de la serotonina.

TRATAMIENTO MÚLTIPLE

De la misma forma que la causa es multifactorial, el tratamiento también es múltiple y se inicia proporcionando a la paciente una amplia información de las características de la enfermedad.

El tratamiento es, por tanto, farmacológico, por ozonoterapia y asistido por una serie de medidas físicas totalmente individualizadas en cada paciente según predomine uno u otro síntoma, consejos sobre el ritmo de vida, información a la familia, etc. Últimamente los resultados obtenidos con la ozonoterapia subcutánea son muy esperanzadores. Esta técnica completamente inócua, comporta una mejoría de la musculatura paravertebral, disminuyendo el dolor y la contractura.

El ozono se introduce por vía subcutánea en la región vertebral que es señalada previamente con yodo (si no existe alergia o contraindicación) en diversos puntos, de forma que se desinfecta la zona, mientras se señala. Se va introduciendo el ozono en forma de inyecciones y, dado que éste se acumula en el lugar donde ha sido inyectado, se realiza una masaje para que éste se reparta por toda la región muscular que rodea cada vértebra.

Las pacientes notan una franca mejoría ya en las primeras sesiones de ozonoterapia, la cual es acompañada de tratamiento con antidepresivos, ya sea a través de fármacos de los denominados tricíclicos y los de nueva generación., como los derivados de la fluoxetina (Prozac).

LA OZONOTERAPIA EN REUMATOLOGÍA

La ozonoterapia en las patologías reumáticas se utiliza por la vía subcutánea, como hemos visto en el caso de la fibromialgia, pero también en la forma intrarticular y general o endovenosa. Recordaremos que esta forma de aplicación se fundamenta en la autohemoterapia, de manera que se saca sangre del paciente a la que se aplica ozono y se devuelve al torrente circulatorio del paciente en cuestión. La ozonoterapia por vía endovenosa se aplica especialmente, en las artritis, porque al tratarse de enfermedades autoinmunes, la oxigenación de la sangre combinada con otros tratamientos estándar da muy buenos resultados.

El ozono es utilizado por la vía intrarticular en caso de artrosis.

Más de un millón de mujeres sufren dolores de cabeza, cuello, espalda, brazos y piernas, que impiden el desarrollo normal de su actividad profesional, social y familiar, sufren una fibromialgia, aunque la mayoría de ellas lo desconocen.

¿Por qué una enfermedad que sufren miles de personas es tan desconocida?
¿Por qué una enfermedad que comporta tan importante pérdida económica en horas de trabajo por baja laboral, no se le presta más atención?
¿Por qué en el ámbito sanitario sigue siendo una entelequia prácticamente desconocida por un elevado número de profesionales?

¿Qué es la FIBROMIALGIA?

Es una enigmática enfermedad de carácter crónico, muy frecuente, estadísticas recientes hablan de un 5% de la población, alrededor del 90% de los casos son mujeres y la mayoría de ellas ignoran que les ocurre, por falta de diagnóstico, consecuente al desconocimiento general del proceso.

Se caracteriza por dolor difuso, crónico, intenso, en múltiples localizaciones, cabeza, cuello, hombros, columna vertebral, brazos, caderas, rodillas, etc. Se acompaña de “cansancio” muy acentuado a mínimos esfuerzos, rigidez y dolorimiento general al levantarse por la mañana, hormigueos, etc.

“Me duele todo y estoy muy cansada”, “Parece que me hayan dado una paliza”, “Es como si hubiera estado trabajando toda la noche” etc. son expresiones habituales en estas pacientes, claros exponentes de su problemática.

Los trastornos del sueño, los estados de ansiedad y en ocasiones las depresiones, se asocian habitualmente con este cuadro clínico.

El diagnóstico no es difícil si se la conoce, pero desgraciadamente estos pacientes han recorrido diferentes especialistas, lógico por la gran variedad de sus síntomas. Se han practicado todo tipo de exploraciones complementarias, radiología, análisis, scaners, resonancia magnética, etc. con normalidad absoluta de todas ellas, y terminaran recibiendo el “peor remedio para su enfermedad”, “señora usted no tiene nada”, “todo es de los nervios” creando inmediatamente la sensación de absoluta incomprensión de su situación, que en ocasiones se extiende además a su entorno familiar, que acaba dudando de la autenticidad de las molestias, ya que el médico les ha comunicado que todo es normal; la consecuencia lógica es el empeoramiento del problema.

La causa de la fibromialgia sigue siendo desconocida aunque día a día aparecen nuevas hipótesis relacionadas con investigaciones dirigidas a definir su origen. Se han demostrado alteraciones de los músculos con niveles de oxigenación disminuidos, trastornos de las transmisiones nerviosas, diversas sustancias que actúan en la regulación del dolor parecen tener valores anormales en estos pacientes. Aunque no esté establecida la causa no cabe duda que es multifactorial, quedando totalmente eliminado el origen infeccioso y hereditario, aunque en algunos casos pueden manifestarse los síntomas después de una enfermedad infecciosa, un accidente, una separación matrimonial, divorcio, problemas con los hijos, etc. siempre actuando como factores desencadenantes, no causales, y en muchas ocasiones no hay ningún factor demostrable.

Escuchando atentamente la historia clínica del paciente, y observando la normalidad de las exploraciones complementarias que descartan otras patologías, podemos tener una clara sospecha del diagnóstico de FIBROMIALGIA, y si además se asocia a alteraciones del sueño, el denominado “sueño no reparador”, fatiga fácil, ansiedad o depresión, dolor de cabeza, mareos, opresión torácica y hormigueos, el diagnóstico es muy probable. En la exploración hallamos una serie de puntos dolorosos definidos desde el año 1992 por la ACR (American College of Rheumatology) los llamados “Tender Points”, datos que nos permiten el diagnóstico.

Los criterios de la ACR son simples y concretos, paciente con historia de tres meses de dolor crónico difuso y con un mínimo de once puntos dolorosos de los dieciocho definidos por esta sociedad americana, permite el diagnóstico de FIBROMIALGIA.

No hay que olvidar que esta enfermedad puede asociarse a otras enfermedades reumáticas más o menos graves, como la artritis reumatoide, artrosis, osteoporosis etc.

La solución o la mejoría del problema se inicia proporcionando una amplia información de las características de la enfermedad. Podemos conseguir una disminución de los síntomas y mejorar la calidad de vida, recordando que se trata de una enfermedad crónica y que la lucha debe ser constante y sistemática.

El conjunto de medidas físicas y farmacológicas totalmente individualizadas en cada paciente según predomine uno u otro síntoma, consejos sobre el ritmo de vida, información a la familia, etc. puede comportar un cambio radical y evitar que se conviertan en consumidoras incontroladas de fármacos sin ningún sentido. Ultimamente los resultados obtenidos con la ozonoterapia subcutánea son muy esperanzadores. Esta técnica completamente inócua, comporta una mejoría de la musculatura paravertebral, disminuyendo el dolor y la contractura.

En el futuro “el conocimiento de la FIBROMIALGIA y la información y divulgación de sus características tienen que ser la mejor arma para luchar contra ella”

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